Tuesday, 29 November 2011

Trail of Fire...



Huyo por un rastro de fuego a través de la pradera guiado por las orillas del río y árboles donde me colgarán...
Continuo huyendo del fuego, continuo huyendo de la luz... hasta perderla.

¿Están todos nuestros veranos tirados por el piso? Y todas las cosas que amé de ti, son un camino de fuego tras la puerta que me guía a un lugar desconocido que me encerró dentro.

Me aferré a este poco de hierba y lo seguiré haciendo hasta el atardecer.
La oscuridad que esconde a tu amado vecino, es lo único que escondió el papel,
mientras que la razón no se expresa y las fuentes indeterminadas.

Los inocentes no tienen voz, los sin voz son inocentes.
Debería sacar aquel hombre del medio y cavar un agujero para tirarme en él.
Reza por mi amado salvador

Es el único que encendió el papel
Reza por mi amado salvador
Es el único que encendió el papel

Desde ellos arruinaré el título, extinguido y desordenado
Y todas nuestras memorias enterradas son remedios sin efecto
Estoy harto de arreglar las grietas, extinguiendo las huellas de fuego

Aunque defectuoso por diseño, quedé destrozado por el encuentro
que hizo una pila frente a mi puerta, pero que ya no temo más
Sin embargo, estando casado con ella, su deseo era querer jugar
mientras otros brazos la abrazaban... la tomaban y la llevaban lejos.

Preguntas, al comienzo de preguntas
No creo que las respuestas estén aún aquí.

Es demasiado tarde para mí.

Olvidado, desatado, sin vida
Olvidado, desatado, sin vida
Olvidado, desatado, sin vida
Olvidado, desatado, sin vida

Monday, 28 November 2011

Amargo

Los dulces no son suficientes para tanta amargura que siento esta noche, pienso en ti, en tus viajes, tus paradas, metas y movimientos. Intento mimetizarme contigo y no hay más que negro y rojo, nada combina y me atraganto con saliva, enrabiado con la oportunidad de tenerte, besarte y hacerte feliz.

Tan difícil es comer un dulce esta noche que se generan lapsus y lagunas entre sabor y saber que me negaste sin si quiera probarme, como un mañoso frente a un plato de legumbres, como un cigarro tirado para abordar un bus, como dormir sin disfrutar del paisaje, como tratar de imaginarte sin luz.

Baja de a poco el sueño y deseo no despertar con ese temor de abrir los ojos y haberte soñado y que todo, completamente todo, fue un error.

Saturday, 26 November 2011

“Fue una caricia tuya
lo que hizo de mí
alguien real.
Esa caricia,
que dibujó en trazos mi cuerpo
y coloreó de versos mi alma.
Una caricia tuya bastó para tenerme,
atarme y… liberarme.”

- Tus manos frías

Thursday, 24 November 2011

Distracciones - VI

La semana para Min comenzaba siendo pesada. El dinero que su padre le había enviado no era suficiente ya para lo que hacía y lo que no con el pasar de los días. Se sentía un poco nada. Sin trabajo, sin algo estimulante o motivador que hacer. Sólo el ejercicio era lo que la sacaba de sus caminatas y salidas nocturnas, leer de vez en cuando o encender la televisión.

Des después de ese día, se desapareció por un tiempo, ella sabía que él trabajaba, que vivía aún con su familia y que probablemente con lo mucho que hace, ni si quiera recordó llamarla cuando tuviera tiempo. Se decía a sí misma que siempre se fijaba en tontos, que sólo la toman en cuenta por lo bonita, simpática, buena para salir y disfrutar de buena música, jamás la tomaron en cuenta por sus sentimientos. A pesar de esto, Min, jamás fue una mujer depresiva, todo lo echaba afuera rápidamente conversando con Uno o con Ester, escribiendo a veces o simplemente el hacer cosas que la hicieran pensar más allá de lo que los problemas lo hacían. Pocas personas la han visto llorando, o triste. Por otro lado, sí posee un carácter fuerte, y se molesta fácilmente con cosas comunes.

- ¿Aló, Min? - Uno al otro lado del auricular, sonaba algo preocupado.
- Sí, ¿qué pasa Uno? - Min de sorpresa cambió rápidamente de estado semi cansado a alerta.
- Min, quedó la cagada en el centro, donde trabaja el Des...
- ¡Qué!¿pero cómo?¿qué pasó? - de alerta a desesperada.
- Incendio, el calor parece que recalentó unas instalaciones de gas y voló la mitad de una cuadra, está la pura embarrada, ¿no sientes las sirenas?
- No, estuve todo este rato con audífonos, ni si quiera sentí el bombazo, ¿van a ir a ver?
- Yo voy saliendo ahora, la Ester está con pánico, igual me da lata dejarla sola, pero igual está preocupada por el Des, nos juntamos en el banco, ¿dale?.
- Voy corriendo.

Se sintió una mierda con sólo recordar que creía que Des no la había llamado por olvidarla, sintió también mucha angustia por no saber cómo se encontraba, salió corriendo sin cerrar la puerta tras de ella y comenzó a llamar desesperadamente al móvil del hombre que por fin, después de unos pocos meses, reconocía que amaba.

Sunday, 20 November 2011

Mis 21 son como tus 20

Saludos de gente que conoces, saludos de la familia, la vida, amigos, no tan amigos, conocidos, personajes. Ropa, plata, discos, abrazos, besos, cariños. Tortas quizás, celebraciones, risas, nostalgia, aburrimiento, arrepentimiento, cerveza, whiskey, otro alcohol quizás. A veces se pasan solo, a veces acompañado, a veces con el cielo, el murmullo, la ciudad. El calor y a veces el frío, se parecen porque igual siempre preferimos el frío. Contando historias de otros cumpleaños anteriores, a veces callados. Con música o en silencio. Extrañando, recordando, mirándonos. Escribiendo, leyendo, escuchando u observando. Pensando o creyendo. Viviendo, muriendo, envejeciendo al fin y al cabo.

Mis 21 son como tus 20...
con la gran diferencia que mis agostos, no son como tus noviembres.

Monday, 14 November 2011

La Hoja y la Semilla.

Extraño viento corría en mes de Noviembre. Le hacía recordar otro momento de años anteriores. Miraba por la ventana esperando quizás qué cosa, quizás nada, quizás todo.
Un día, mirando atentamente al árbol que lo acompañaba tras los ventanales, vio caer una semilla y una hoja producto del viento. Ambas revolotearon antes de golpear en tierra de su patio. El evento le pareció extraño a pesar de la simpleza y lo común. Salió al patio y recogió la semilla que venía abierta, lista para ser sembrada. La inspeccionó y entró a su casa dejando la hoja tirada en el el patio. El muchacho, joven aún, dedicó tiempo y cuidado a la semilla y vivió apasionadamente los primeros brotes de lo que en un futuro sería un árbol como el que miraba cada tarde. Se dejó llevar por la amabilidad, la preocupación y el cuidado de saber que algo grande podía salir de aquella semilla, pero notó que algo faltaba y fue ahí cuando la semilla le habló.

Necesito mi hoja, le dijo, la haz abandonado y probablemente el tiempo ya la haya enviado a otro lugar. Sin mi hoja, como árbol no daré frutos, ya que son las hojas lo primero que sale antes de ellos. Cada vez que una semilla pierde su hoja, pierde también sus frutos. Debes buscar a mi hoja y traerla.

El muchacho salió al patio desesperado, buscando la hoja que al parecer ya había emprendido viaje junto al viento y se culpó por no saber lo que la naturaleza le enseñaba. Reconoció haber estado cegado por lo que desde chico le enseñaron, y por el cariño y afecto que le entregó a la semilla dejando de lado a la hoja. Clamó a los vientos que le devolvieran la hoja y hacer feliz a la semilla pero los vientos no contestaron.

Triste y después de intentarlo un par de horas más, volvió a la semilla y le dijo que lo perdonara porque no había logrado encontrar a la hoja. La semilla le dijo que muchas veces, el viento confabula contra la naturaleza y hace que hojas pierdan el camino de las semillas por ser más livianas y las raptan consigo obligándolas a varar al mar.

Nuevamente el muchacho salió de casa y corrió hacia el mar, llamándolo respetuosamente y pidiendo que por favor le devolviera la hoja de la semilla. El mar contestó y con una ola devolvió una hoja seca, destrozada por el torrente, pero aún viva. Feliz por el hallazgo el muchacho volvió con la semilla, y colocó a la hoja al lado de ella.

Haz hecho bien, dijo la semilla al muchacho, me haz devuelto a mi hoja y juntos ahora podemos formar un árbol, pero debes dejar que la naturaleza haga su trabajo dijo la hoja, debes liberar a mi semilla de este macetero y a mí volar con el viento.

El muchacho en incertidumbre de lo que tuvo que hacer para juntar a la semilla y la hoja para que luego deba volver a separarlas, preguntó el por qué, a lo que la hoja, en sus últimas palabras contestó, el hombre cree siempre hacer bien las cosas que le dicen, pero está muy lejos de eso. La semilla cae, el hombre la recoge, la cuida y hace lo que la semilla le dice sin importar nada. Pero deja a la hoja tirada creyendo que la semilla es más importante, lo cual es falso. El hombre debería coger la hoja, dejársela al viento y volar junto a ella, la semilla se puede cuidar sola y crecer como árbol para que el hombre pueda volver a casa cuando éste esté frondoso y tenga hojas para que más hombres las recojan.