Friday, 27 November 2015

Dökk

Me vi caminando en un desierto blanco, tan blanco como la nieve y las canas de mi abuela.Parecía tranquilo, simplemente me encontraba solo. miraba a todos lados y no había horizonte. 
A pesar de parecer estar perdido no me desesperé ni caí en crisis al seguir avanzando por aquel valle de arena, tan solo puse mi vista a lo que creí era el este y me convencí a mí mismo de seguir andando hasta morir en el intento o caer del cansancio.
Fue ahí cuando en el margen de la sanidad mental comencé a delirar, la piel quemada, los ojos irritados, el pelo maltrecho y pegoteado por la sal. ni una gota de saliva en mi boca y los pensamientos fugaces volando y destruyéndose dentro de mi mente. no podía concentrarme, reía, lloraba, hacía muecas como si alguien estuviera rindiéndome una prueba de actuación pero no era así, todo estaba abandonado, seco y distante.
Fue ahí cuando tomé consciencia del sueño. Hace mucho tiempo que no lo lograba con tal lucidez y tan claridad de sensaciones, me obligué a verme las manos y reconocí mi cuerpo caminando por las albas dunas. Miré al cielo y manipulé el clima para hacer llover y relajarme.Sentía como las gotas de agua inundaban el escenario trágico de una prematura imagen de muerte segura y ahí fue, cuando por primera vez en mi vida, logré volar.
Puse toda mi fuerza de voluntad en controlar el sueño que se había convertido en pesadilla en cierto punto cuando noté que la arena combinada con el agua de la lluvia era una especie de magma incandescente que derritió parte de la planta de mis pies y me vi en la obligación de despegarme de alguna forma sin despertarme. 
Aún seguía consciente dentro del sueño y había salvado de despertarme con esa semi crisis de pánico que te abraza al momento de despertar cuando te ves cayendo al suelo de golpe.Me elevé lo más que pude tratando de surcar el horizonte y buscar alguna señal de vida fuera de esa zona.
Mis pies ardían realmente, pero no los vi dañados dentro del sueño, solamente los sentía con esa sensación de haber caminado muchos kilómetros y las ampollas brotando desde las plantas. Desagradable sensación para mantenerte dentro de un sueño sin ansiar despertar.
Ahí la pesadilla se volvió contra mí a pesar de tratar de mantenerme lo más consciente posible y me vi derribado por un pájaro gigantesco, tan grande como un cóndor o un pelícano. oscuro y sin colores, parecía más la sombra de algún fantasma del pasado, graznaba casi ultrasónicamente y con solamente verlo me aterroricé, era increíblemente grande y simplemente no pude seguir viéndole, era macabro, brusco y grotesco, difícil evocar la imagen sin sentir un escalofrío recorriendo la espalda.
Desperté de golpe con un suspiro gigantesco, como si me hubiese estado ahogando o ahorcando con algo.Me senté en mi cama y cerré los ojos inmediatamente cuando noté que el ave estaba ahí, parada al asecho, en los pies de mi cama y yo mudo.Respiré normalmente, bajé mis revoluciones y traté de volver a despertar. 
La pesadilla se había trasladado a mi habitación por intentar controlarla mientras dormía. Mi cuerpo estaba lúcido ya, pero mi mente aún estaba alucinando. Sudando helado y con un poco de nervio comencé a abrir los ojos de nuevo cuando sentí que el ave ya había sido retirada de la imagen mental que había generado y me alivié al no verla de nuevo.
Me costó volver a dormir, hace mucho tiempo que no sentía tanto miedo y me di cuenta que tengo un monstruo creado por mi propia mente que ahora me acompaña.
Escribo esto simplemente para plasmar la terrible experiencia que tuve intentando volver a tener sueños lúcidos después de tantos años sin ponerlo en práctica nuevamente.
Nunca pensé que tendría una experiencia cercana a un trastorno de parálisis de sueño tan traumante.
Saludos. 

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